06.21.24

En 1.5 meses, cruce 18 estados (Yucatán, Campeche, Veracruz, Puebla, México, Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Guanajuato, Coahuila, Chihuahua, Nuevo Leon, Tabasco, Baja California, Tejas, Arizona, Nuevo México, y California) y 2 países. Chango nunca se quejó a pesar de pasar todo el día y varios seguidos encerrado en el coche, aunque se babeaba por todos lados.

Y ya estuve perdida cuando me perdí un poquito más. Patrones de dar demasiado, no importa si ya ando vacía y sin gasolina: siempre había puesto los demás adelante y antes de mi.

Integrar las versiones pasadas con la presente y  las del futuro no es una tarea tan chica. ¿Cuándo el mundo está jalándote en varias direcciones, como se puede soltar y permitirte estar guiado por la fuerza interna? Tratando mi mejor de encontrar y escuchar mi propia voz entre todo este pinche ruido.

Vimos cambiar el paisaje de una tierra plana al lado del mar, a cerros verdes y árboles cada vez más altos, montañas secas con cactus y luego desierto, de casi 40 grados a 19, de sol y humedad a llovizna, áreas rurales a ciudades grandes. Comimos bien rico en las casas de amigos y tacos callajeros. Exploramos varios parques chicos a nacionales, un bosque dentro de la sombra, rocas grandes, y ríos que no requieren visa ni caseta para cruzar.

Porque estaría demasiado largo para escribir todas las historias en detalle, comparto algunos de mis recuerdos favoritos de estos últimos meses a la continuación:

La clase privada de bambú y el intensivo de shibari en CDMX con Pauline y Fiera, empujándome e inspirándome para experimentar aún más a través de las cuerdas.

El paseo con Changuito, la Mels y el bichito en Parque Nacional los Dínamos fuera de la ciudad, explorando el bosque bien verde.

Estrenando mi casita de campaña en Texas, en un sitio de tierra BSM al lado del río que encontré después de que terminaron mis datos, y nadar sin traje con Chango en Parque de la Amistad, las piedritas grises brillando bajo del sol, yo la única persona en esa bahía del cañón.

La primera noche en San Diego cuando fui con Bertha a cenar pizza de Bongiornos, pidiendo la orden en español y escuchando Banda en la noche fresca.

Día de playa en Blacks Beach con mi gente, jugando frisbee en la orilla y chismeando hasta el atardecer.

Todas las pláticas honestas y abiertas que han profundizado una amistad a la otra.

La visita con sus varias sorpresas de Beto para mi cumpleaños, incluyendo nuestro propio tour de viñedos en la Valle de Guadalupe y bailando cumbia, reggaeton, banda, y rap en el club de cuatro pistas.

Haber encontrado y comprado una tabla de paddle, y cuando la estrené por primera vez con Shemaiah, Andrea, y su novio en la marina, como si fuera un curso de obstáculos, doblándonos bajo los pasillos y manejando entre varios barcos, lanchas, y yates.

Los varios California burritos que nunca me fallan.

El concierto del grupo Maracuyá, quienes 16 miembros encendió un pinche fuego dentro del bar, todos enamorados, bailando juntos, vibrando super altos.

La parada rápida y espontánea al lado de la carretera en Veracruz para nadar desnudos en el Pacífico, el agua claro y tibio. (Y dijo que solamente iba a comer su mango.)

No dormir por tanto desmadre que hacían los monos de la jungla, y después ver otro especie de mono en el cenote, tirándose de las ramas con mucha agilidad y fuerza.

Hacer rafting en Jalcomulco, el pueblo con el río que tiene las competencias nacionales hasta internacionales de balsa y kayak.

Dando la bienvenida a la primera lluvia de la temporada, fuerte y ruidosa, bajo la casita de campaña al lado del río en Candelaría, Campeche. Y saliendo la próxima madrugada en la tabla en un tour privado de los manglares, saludando a los aves y su hábitat hermoso.

03.12.24

Huecos en el pavimento
Huecos en mi memoria
Huecos en el espacio físico entre tú y yo

Huecos en la historia
Personal y global
De cómo hemos llegado a este presente tan dividido

Huevos para el desayuno, divorciados cómo me gustan
Sentada otra vez sólita en la cafetería del parque

Soñé contigo hace noches aunque nunca apareciste allí
Te buscaba sin parar hasta la madrugada
Cuando volví con manos vacías

Casi siempre vivía sin tu influencia ni presencia
Pero ahora que ya no será una posibilidad
De acercarnos en esta misma forma
Lastimo todo lo que hubiera sido

Hoy me duele el corazón
Acostada en el sofá con los perritos
Leo de nuevo el consejo de un amigo para ser aún más sensible y amorosa conmigo en estos momentos tan intensos