03.24.25

Un bicho en la cocina con escoba, vestido de maid.
La reina de las cucarachas encontrada por noche, sentada en el traste del perrito.
Una gartija cantando de la pared sin parar.
La araña voyeur viéndome desde su esquina de la regadera.
Una libélula volando, indecisa, de una flor a la otra en el jardín atrás.
Esta colección de conocidos me cristaliza, me atrapa con miedo en su miel dulce, su mirada inesperada y encantadora.
Congelada entre todos y sin idea cómo cambiaron tanto los roles para llegar a este presente.